El reconocido lanzador de jabalina Lucas Ancatén inicia una nueva etapa dentro del atletismo con el objetivo de transmitir su experiencia y acompañar la formación de jóvenes deportistas de Chubut. Junto a la entrenadora Adriana Garzón, trabajará en una propuesta destinada a fortalecer el área de lanzamientos y sostener una tradición que históricamente tuvo grandes representantes provenientes del interior provincial.
“Volver al ruedo significa entrar nuevamente a la pista y tener contacto con una jabalina después de mucho tiempo. Pero también tiene el plus de poder aportar desde mi experiencia para incentivar a los futuros atletas de la provincia”, explicó Ancatén.
La iniciativa comenzará en el Estadio Municipal y buscará generar un espacio en el que los jóvenes puedan entrenarse, adquirir conocimientos y comprender que aquellas competencias que parecen lejanas pueden convertirse en objetivos alcanzables.

“Queremos garantizar un lugar donde los atletas puedan venir, recibir información y conocer, a través de mi experiencia, que esas competencias no están tan lejos. Hemos visto que muchos seleccionados de Chubut que participaron en los Juegos Evita, EPADE o Araucanía se nutrieron de lanzadores de esta región”, destacó.
Ancatén comenzó su camino en Paso del Sapo durante una clase de Educación Física, cuando su profesor y primer entrenador, Denis Krieger, llevó jabalinas para que los estudiantes probaran la disciplina. Lucas, que entonces tenía nueve años, sobresalió dentro del grupo y encontró una pasión que transformaría su vida.
“El incentivo de Denis siempre estuvo. Nos recomendaba diferentes técnicas y formas de lanzar. Después comenzamos a sumar entrenamientos en distintos momentos del día para seguir creciendo”, recordó.

Uno de los momentos más importantes de su trayectoria llegó en 2011. En los Juegos Nacionales Evita disputados en Mar del Plata se consagró campeón en lanzamiento de jabalina con una marca de 56 metros y obtuvo la clasificación al Campeonato Sudamericano Escolar de Bogotá, Colombia.
En aquella competencia internacional, realizada en diciembre del mismo año, alcanzó los 60,90 metros, obtuvo la medalla de oro y estableció un récord nacional para su categoría. Ese rendimiento le abrió nuevas puertas y, en 2012, se trasladó al Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD), en Buenos Aires, para continuar su preparación y sus estudios, con el respaldo de Chubut Deportes.
Ahora, su experiencia estará orientada a encontrar y formar nuevos talentos. Ancatén remarcó el potencial existente en la Meseta y la Cordillera, regiones que a lo largo de los años aportaron numerosos lanzadores a los seleccionados provinciales.

Entre esos referentes mencionó a Sergio Callentrú, Corbalán y Feliciano Perdo, este último también oriundo de Paso del Sapo y una de las figuras que lo inspiraron durante su infancia. Además, recordó a jóvenes de Piedra Parada y otras localidades que, pese a entrenarse con recursos limitados, lograron competir en instancias provinciales y nacionales.
“Crecí rodeado de gente del interior que se formó con lo que tenía y con lo que podía, además del acompañamiento de Chubut Deportes. Eran atletas con mucho potencial que, con un poco de trabajo, podían llegar a los Juegos Evita, EPADE o Araucanía”, señaló.

El desafío será comenzar este proceso junto a Adriana Garzón y, en el futuro, replicarlo en diferentes puntos de la provincia para ampliar las posibilidades de detección y desarrollo de nuevos atletas.
“Esperamos que esta iniciativa sirva para incentivar a los jóvenes que están comenzando en el atletismo. El objetivo es volver a tener lanzadores compitiendo a un buen nivel y no perder esta tradición que muchas veces nace en el interior”, concluyó Ancatén.