El capitalino vuelve al ruedo para enfrentar al brasilero Saulo Xavier
Este sábado 18, el Gimnasio Municipal de Dolavon, recibe la XXIV de Ragnarok Patagonian Argentina, el evento profesional de MMA, K1 y Kick Boxing más importante de la Patagonia.
El capitalino Maximiliano “El Capitán” Rivarola vuelve al ruedo para defender su corona ante su público para dejarlo todo en una noche histórica, en esta oportunidad regresa al octágono para enfrentar al brasilero Saulo Xavier.
Luego del pesaje realizado en horas de la mañana el peleador más esperado por el público local visitó las instalaciones de Chubut Deportes, acompañado de su entrenador Omar Gutiérrez, y charló con el área de Prensa del organismo provincial.
“Por segunda vez estoy defendiendo el título internacional que hace la firma Ragnarok, así que estoy contento de estar representando a mi club en este nivel y, además, agradecido por todas las personas que me acompañaron en todo momento. Vengo del pesaje donde llegué justo, así que ahora volver a casa y recuperar energías para mañana”, comentó

“Pertenecer al club de los Gregorianos, es algo muy especial”
“Llevando una continuidad de entrenamiento una preparación para un evento de estos te lleva entre dos y tres meses en otro nivel, es eso más o menos cuando tenés fecha, además del entrenamiento diario. Es algo muy grande para mí estar representando a los gregorianos, a Omar Gutiérrez y Abraham “EL Rayo” y a un montón de personas más que no las nombro porque son muchas. Pertenecer a un club que tanto me apoya siempre y me ha brindado un montón de cosas aparte de eso, para mí significa algo especial”
“En este nivel profesional nunca hay que subestimar a nadie pienso que mi rival de esta oportunidad debe estar en el mismo nivel que yo, así que vamos a ver quién es mejor. Tengo en claro que vienen a querer sacarme algo que es mío y lo tengo que defender con todo lo que tengo, por eso le digo al público que no se pierda este evento que tiene programados grandes combates, además del mío donde defiendo el título”
“Hago un esfuerzo importante para coordinar mis entrenamientos, mi preparación se hace difícil por mi trabajo donde tengo que estar diez o doce horas, con horarios rotativos, nunca tengo el mismo horario, pero soy una persona que me programo y me adapto. Primero lo que respeto es el trabajo, que es mi fuente de ingreso, y sin eso no puedo entrenar. Después yo me hago un tiempo de dos o tres horas por día y a veces me ha tocado como ahora faltar a los entrenamientos porque no me coordinaban los horarios. Justo estábamos hablando sobre eso con mi entrenador y los chicos porque cuando voy a entrenar en ese momento dejó el cien en todo y un poco más a pesar de quedar hecho “bolsa”, sin sacrificio, sin dolor, no es lo mismo. La misión es defender lo que logramos con tanto esfuerzo, mucho tiempo de trabajo y siempre respetando a mis profesores, al club, trato de estar al cien siempre y poner lo mejor de mí”
En la despedida dejó un mensaje para quienes gustan del deporte de las artes marciales y en general. ” Esta disciplina me ha sacado de un montón de situaciones difíciles en mi vida y sigue siendo una gran terapia todavía en este momento a pesar de que tengo 44 años. Pienso que el deporte saca a un montón de personas de la calle, de adicciones, de problemas que estando sentado en su cama no resolvería su cabeza. Es como un remedio para uno estar bien, así que yo les aconsejo que es lo mejor que pueden hacer. Lo más difícil es empezar, después ya tenés la disciplina de estar todos los días y encontrás el camino para tener una mejor salud mental y física”.